¿Sabes cómo se toman decisiones democráticas?
¿Has participado en una votación?
¿Qué características debe tener una votación para ser democrática?
¿Sabes qué es el consenso y cómo lograrlo?
Realiza un cartel para explicar las características de la votación y del consenso para tomar decisiones democráticas, así como la importancia del diálogo.
Existen dos formas para tomar decisiones democráticas: el consenso y la votación.
Mediante el voto, las personas expresan su decisión acerca de asuntos que tienen que ver con la comunidad o son colectivos, por ejemplo, para elegir a un representante o para seleccionar los uniformes de un equipo deportivo.
La votación es útil en grupos grandes y es fácil de aplicar: se identifican las opciones, cada persona las revisa, elige una y vota; se cuentan los votos y gana la opción que elija la mayoría.
Para que sea democrático, el voto debe tener estas características:
Haz clic en cada una de las características del voto
El consenso no significa unanimidad o que todas las personas estén de acuerdo con una propuesta, sino la capacidad para incluir las distintas opiniones y de tomar en cuenta a quienes disienten.
En grupos pequeños, es posible escuchar las opiniones y propuestas de todas las personas y llegar a un acuerdo a partir del diálogo. Este tipo de acuerdos se llama consenso.
Para lograr el consenso se requiere identificar lo que cada persona o grupo quiere, propone y necesita, discutirlo y en grupo tomar una decisión que incluya la mayor parte de opiniones y necesidades de quienes participan en la decisión colectiva.
Cuando hay consenso, el grupo se siente representado en la decisión. Aunque algunas personas no estén totalmente de acuerdo, están dispuestas a apoyar la decisión; y quienes están en desacuerdo, no apoyan pero tampoco bloquean. Cuando una o más personas están en desacuerdo, hay disenso.
Lo más importante en las decisiones por consenso es que las personas se comprometen a respetar lo que el grupo decide y a cooperar para lograr los objetivos comunes, porque todos ven reflejados sus intereses y atendidas sus necesidades.
En una decisión por votación, se elige lo que opina la mayoría, y las minorías deben respetarla. Por ejemplo, cuando votan para decidir a dónde irán de paseo, gana el lugar al que la mayoría quiere ir. Los que querían ir a otro lado, deben aceptar la decisión de la mayoría. No es correcto votar otra vez porque no les gustó el resultado. Si bien la minoría debe respetar la decisión de la mayoría, la mayoría no se debe burlar de las minorías ni ignorarlas, sino que debe procurar compartir los beneficios de la decisión tomada y verificar que esa decisión no perjudique a las minorías.
Cuando la decisión se toma por consenso, se incluyen puntos de vista y necesidades de todas las partes. Por ejemplo, al decidir a dónde ir de paseo, en lugar de votar por opciones cerradas como el parque, el circo o el museo, se puede preguntar a todos ¿qué quieren hacer en el paseo? Las opciones serán: jugar, aprender, ver algo interesante y una posible decisión será un museo interactivo de ciencias en el que se puede hacer todo esto. Todos tienen que aceptar la decisión, desde quienes están totalmente de acuerdo, hasta quienes están en desacuerdo.
En la escuela tienes muchas oportunidades para tomar decisiones colectivas de manera democrática. Aprovéchalas.
Para tomar decisiones colectivas, es necesario el diálogo. Para que el diálogo sea constructivo, toma en cuenta lo siguiente:
Para empezar, elige el tema de tu cartel y coloca el título:
Ahora elige las imágenes y los textos que quieras usar en tu cartel. Antes de hacerlo, lee la información para asegurar que es útil para tu cartel.