La participación ciudadana es la base de la democracia y es la fuente del poder de los servidores públicos. Al cumplir 18 años y tener un modo honesto de vivir, las mexicanas y los mexicanos se convierten en ciudadanos con derechos para elegir gobernantes. Pero ser un ciudadano activo no depende sólo de la edad, sino que se requiere participar, ejercer los derechos, cumplir las responsabilidades y asumir un compromiso con el bienestar común. Quien no conoce sus derechos ni participa, se convierte en un súbdito que no contribuye a fortalecer la democracia.
Para reconocer si estás preparado para ser ciudadano o si necesitas cambiar algunas actitudes que parecen ser de súbdito, inicia este juego de preguntas.
Texto de pregunta